Xenofobia en los Estados Unidos

Una vociferante minoria, mayormente compuesta por miembros del llamado “Tea Party” se opone ferozmente a todo tipo de concesión a la masa de indocumentados o ilegales que actualmente reside en los Estados Unidos. Ha habido durante los últimos cuatro o cinco años varios intentos de solucionar el problema inmigratorio. El mas conocido fue el impulsado por nada menos que el anterior presidente Bush y apadrinado por el fallecido senador Ted Kennedy, demócrata, y el republicano, senador también, John McCain. Este proyecto llego a ser presentado en el congreso pero no prosperó. .Desde que el actual presidente, Barak Obama, ocupa la Casa Blanca, tales proyectos no sólo han sido abandonados sino que todo esperanza de que se produzca una substancial reforma migratoria parece hoy por dia casi imposible.

Hace unas semanas, un senador de tendencias moderadas, el republicano Lindsey Graham, de la Carolina del Sur sorprendió a la opinion pública mostrando estar en desacuerdo con el texto de la Enmienda XIV a la Constitución de los Estados Unidos segun la cual “todas las personas nacidas o nacionalizadas en los Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de los Estados Unidos…etc”. El senador Graham cree que las personas nacidas en los Estados Unidos de padres indocumentados no deben de ser considerados como ciudadanos de este pais..

El senador Graham ha anunciado un debate sobre este punto para el otoño. Varios senadores, entre ellos el citado John Mc Cain, que ha abandonado su perfil moderado de antaño, se han adherido a la tesis del Senador Graham. Ni que decir tiene que la facción mas radicalizada entre los republicanos, incluida por supuesto los lideres y miembros del Tea Party se han sumado a la propuesta del Senador Graham.

La raiz de la cuestion radica en una especie de inquina o animadversion contra los varios millones de ilegales ( el 70% de origen latinoamericano) que pueblan el pais. Visto que el deseo de los antiinmigrantes de deportar a los once millones (segun estadisticas fiables) de ilegales no es factible, cualquier posibilidad de encontrar medios de crear problemas a los mismos es acogida con alborozo por los extremistas.

Tradicionalmente la adquisicion de la nacionalidad esta basada en dos sistemas : el del “jus solis” o derecho por la tierra y el de “jus sanguini” o derecho por la sangre. La mayoria de los paises, incluidos los Estados Unidos, aplican ambos sistemas. Historicamente Alemania constituia una excepcion: se aferraba al jus sanguinis como única opción. . Las protestas cada vez mas mayores de los hijos de la masiva inmigracion turca operó el milagro. A principios del siglo actual Alemania cedió y concedió la nacionalidad alemana a tales inmigrantes bajo ciertas condiciones. Ello ha hecho possible que hayamos visto en el recientemente concluido Campeonato Mundial de Futbol a varios jugadores de etnias no germánica (entre ellos un español) formar parte de la selección alemana.

El tema llave de la cuestion es la frase “y sometidos a su jurisdicción”. Esta frase condicionante fue incorporada al texto de la Enmienda (promulgada en 1868 mayormente para acomodar a los negros recien liberados de su esclavitud) para excluir de la adquisición de la nacionalidad por el mero hecho de nacer en territorio norteamericano a los hijos de ciertos diplomáticos y a los indios nativos (antiguamente conocidos en España como los “pieles rojas”) cuya varias y diversas tribus se consideraban asimismo como “naciones” independientes. Segun Graham y los analistas que han estudiado esta cuestión la Enmienda no ampara a los hijos de ilegales porque tanto estos como sus indocumentados padres no estan sometidos a la jurisdicción de los Estados Unidos sino a la de sus paises de origen. Careciendo de un domicilio legal en los Estados Unidos no estan sujetos a fidelidad a un pais donde no viven en legalidad.

Al tiempo de promulgarse la Enmienda no cabía este problema. La inmigración hacia los Estados Unidos entonces era ilimitada y no estaba regulada Y, claro es, si el nacimiento en los Estados Unidos no confiere automáticamente la nacionalidad norteamericana a los hijos de tales indocumentados esto significa que la Enmiendad tiene que ser reformada. Pero una reforma constitucional por via de enmiendas (la única opción possible) es extremadamente dificil. Dos terceras partes de ambas camaras tendrian que aprobar tal reforma, la que a su vez tendria que ser ratificada por las tres cuartas partes de las legislaturas de los cincuenta estados de la Unión. Esto no solo es dificil sino que, como enseña la experiencia, llevaria años en llevarse a cabo.

Asumiendo que la reforna tuviera lugar, ¿que efecto práctico tendría? Ninguno. En vez de aminorar, la poblacion ilegal se incrementaría. Esto aparte de la dificultad de implementar la reforma. Los únicos que se beneficiarían serian los falsificadores de actas de nacimiento, los que, sin tal reforma, ya tienen un mercado bastante lucrativo.

Hay analistas que opinan que no habria necesidad de reformar la constitución. Que una ley especial podria conseguir el resultado que se busca.¬

En medio de todo esto hay bastante escepticismo en que tal reforma se lleve a cabo. Los xenofobos, sin embargo, creen que en ultima instancia prevalecerán. En fin, esperemos al otoño, a ver que pasa.

Agosto, 2010.

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