Monthly Archives: April 2011

LA FEMINAZI

 

LA FEMINAZI (Farsa en un miniacto)

Dramatis personae

Caballero. Cincuentón, bien portado

Feminazi. Alta, guapetona, unos treinta años. Viste un traje sastre y gasta corbata. Carga con una descomunal cartera.

Camarero.

Gerente.

 

La acción transcurre  en Dallas, Texas, en un café  propiedad de y frecuentada por españoles. El Caballero (“C”) esta sentado a una mesa y lee El Mundo. Abstraido en la lectura no nota que se aproxima a la mesa la Feminazi (“F”). El café esta abarrotado y todas las mesas están ocupadas.)

-F. (En inglés) Do you mind if I share your table?) (¿Le importa que comparta su mesa?)

-C. (Nota que F es española y le contesta en español) En absoluto, señora.

-F. Señorita. Y muchas gracias. (Saca  de la cartera un laptop que coloca sobre la mesa)

-C. Perdón. Y de nada.

     (C reanuda su lectura y la mira con el rabillo del ojo. F lo nota.)

-F. ¿Qué mira usted? ¿Pasa algo?

-C (Sorprendido. No esperaba tanta agresividad.). Francamente, la miraba porque me parece que la he visto antes.

-F. Ah, ¿sí? (Se le queda mirando fijamente.) Ay, caray…A usted le conozco yo…¿Usted no trabaja en el Great Savings Bank?

-C. No, no trabajo pero voy con frecuencia a ese banco.

-F. ¿Usted no es el tipo con el que me he cruzado varias veces y que se empeña en abrir la puerta para darme el paso y que además una vez me cedió su asiento cuando esperaba mi turno para abrir una cuenta?

-C.Pues mire, ahora que caigo tiene usted razón. Esos ojos que usted tiene no se pueden olvidar.

-F. Sepa usted que detesto los piropos. Y que me revientan sus galanuras, y que me ceda el asiento. Es mas, me ofende. No soy ni vieja ni paralítica..

-C. Mujer, es la crianza de uno. Un hombre tiene que tener atenciones para el bello sexo.

-F. ¡Que bello sexo ni que niño muerto! La mujer moderna es igual al hombre. Se terminó eso del “bello  sexo”, “sexo débil” y todas esas zarandajas….

-C. Yo soy un caballero español. Y además usted es muy guapa.

-F. ¿Pero me está usted piropeando? Eso lo considero un insulto. Sepa usted que yo soy socia de N.O.W.

-C. ¿Y eso qué es?

-F. ¿Pero no está usted al día? ¡La Organización Nacional de Mujeres, hombre! (La F, toda agitada busca en su bolso cigarrillos y encendedor. Se coloca un cigarrillo en la boca. Nerviosa, el encendedor cae al suelo. Instintivamente, C lo recoge y se lo entrega)

-F. ¡Y dale!

-C. ¿Sabe usted que se pone usted muy bonita cuando se enfadada?

-F. ¿Otra vez piropeándome? ¿Sabe usted lo que le digo

-C. (Risueño) ¿Qué?

-F. Que me esta usted acosando.

-C. (Que no oye bien por el ruido) ¿Acostando? ¡Por favor, señorita!

-F. ¡No acostando, calamidad! (En voz alta) ACOSANDO…..sexualmente, por supuesto.

-C. ¿Acosando?. Acosando, acosando. Viene de “acoso”. Acosando, acosando,,mire usted señorita no acabo de entender lo que quiere usted decir. Lo único que se me viene a la mente es que cuando joven me invitaban a ir al campo para presenciar  un acoso y derribo, vamos a tentar a las vaquillas…

-F. ¿Tentar? ¿Vaquillas?¿Pero qué es esto? ¿Otra vez insultándome? ¿Pero quien se cree usted que soy yo? (Gritando) A ver, camarero…(Acude Camarero, solicito)

-Camarero.   Mande usted, señorita.

-F. A ver, tráigame usted el libro de reclamaciones.

-Camarero. (Parece desorientado) ¿El libro de reclamaciones?

-F. Si, el libro de reclamaciones. (Camarero   la mira fijamente) El libro de reclamaciones, hombre. (Camarero  no se mueve). (Chillando) ¿Pero qué clase de establecimiento es este que no tiene un libro de reclamaciones?

-Camarero. (Saliendo de su letargo). Voy a buscarlo. (Pasan varios minutos.  C con la mirada baja hace como que lee el periódico. F le fulgura con la mirada. Acude el Gerente).

-Gerente ¿Qué ocurre, señorita?

-F. Este hombre me está insultando. Me ha llamado vaca. (Gritando) ¡Tiene usted que    echarlo a la calle.!

-C. Un momento. Yo no la he llamado vaca, He hablado  de vaquillas…

-F. (Chillando) ¡Aquí, el único cornúpeto es usted! (Gerente desiste de intervenir y vuelve a sus quehaceres).

-C. ¡Pero….si yo no estoy casado, señorita.!

-F. (Se le queda mirando. Gradualmente se dulcifica. En voz baja) ¿Y por qué no me lo ha dicho antes?

-C. Pues porque no ha venido a pelo.

-F. Bueno el caso es que así las cosas cambian.

-C. Vaya, ¿Y de qué forma?

-F. (Mueve la silla y se aproxima a C) ¿Sabe que tiene usted una cara interesante?

-C. ¿Ah, sí? Vaya, menos mal..

-F. (Cogiéndola las manos) Y tiene usted unas manos preciosas…

-C. (Asustado). (Gritando) ¡Camarero, camarero, el libro de reclamaciones!

TELON RÁPIDO