EL PRESIDENTE OBAMA Y SU PARTIDA DE NACIMIENTO

La elección de Barack Hussein Bahama para presidente de los Estados Unidos fue una conmoción en este país.

Los demócratas, que le votaron,  le aceptaron entusiásticamente Obama tenía un verbo y estilo que subyugaba. En cuanto a los republicanos se escindieron en dos grupos… Un ala, moderada, se limitaba a rechazar  sus ideales. Otra ala, minoritaria y rabiosamente extremista, aprendió a odiarle.

El cainismo republicano, está concentrado en el llamado “Tea Party”. El “Tea Party” no es un partido oficial ni tiene nada que ver con la infusión (“tea” es té en inglés). Los organizadores de este movimiento, que carece de jefatura,  reglamento, locales, etc. acordaron  llamarle así  en  recuerdo  al  llamado “Boston Tea Party”, el  incidente que tuvo lugar en Boston en 1773  cuando unos colonos norteamericanos  se alzaron contra la corona británica en señal de protesta por exigírseles  un tributo sobre el té  sin su consentimiento. Los dichos colonos se resistían  a pagar impuestos porque carecían de  voto  en la Cámara de los  Comunes en Londres. Como se sabe, este incidente fue la chispa que originó la guerra de la independencia norteamericana… En señal de rebeldía abordaron un buque anclado en el puerto de Boston  y arrojaron al mar las sacas de té que Inglaterra exportaba a sus colonias. . El nombre no tiene nada que ver con la ausencia de representación en el congreso. Denota simplemente una actitud rebelde.

El Tea Party no existía antes de las última elección presidencial. Fue cuando la Casa Blanca inició el debate en el congreso en torno a la reforma del sistema sanitario cuando empezaron las primeras protestas. Desde entonces todas las iniciativas provenientes del presidente y del partido demócrata han encontrado las más férrea oposición por parte del partido republicano y del Tea Party. Pero con una variante: El Tea Party ha concentrado sus ataques sobre la persona del presidente Obama. ¿Por qué? Sencillamente, por que el presidente  Obama  es negro.

Para explicar mejor el tema conviene primero esbozar aquí la historia familiar del presidente Obama.  Su madre,  Ann Dunham, natural de Wichita, (Kansas)  era una estudiante en la Universidad de Hawai, donde se matriculó a  los 17 años. Allí conoció a Barack Obama, Sr., un estudiante negro, de Kenya, de 23 años de edad y de religión islámica. Se casan  y el presidente de los Estados Unidos nace el 4 de Agosto de 1961. Por supuesto que nació en Honolulu, Hawai. A partir de aquí  empiezan las complicaciones.

Ann y Barack no se llevaban bien. Se separan. Ann y su crío vuelven al continente y se asientan en el estado de Washington donde Ann asiste a  un curso en la Universidad de Washington, en Seattle. Mientras tanto, Barack Sr. ha terminado sus estudios en la Universidad de Hawai. Le ofrecen una beca para estudiar en Nueva York pero prefiere Harvard University, donde también le espera una beca. Ann y el pequeño Barack vuelven a Hawai donde la madre reanuda sus estudios de antropología. Al poco Ann presenta demanda de divorcio contra Barack a la que éste no se opone. Barack Sr. gana una maestría en Harvard sobre economía y viaja a Hawai en 1971 donde visita a su ex mujer y al pequeño Barack. Esta seria la última vez que se ven padre e hijo, pues Barack Sr. muere en 1982 en Kenya, en  un accidente automovilístico.

Ann, ya divorciada,  conoce en la Universidad de Hawai a un compañero de estudios, Loro  Soetoro, que es de Indonesia. Se casan y en 1967 cuando el pequeño  Barack tiene seis años de edad, viajan a Indonesia donde se asientan en una pequeña población en las afueras de la capital, Jakarta. Allí permanece el futuro presidente hasta cumplir los diez años. Por supuesto asiste a la escuela en Indonesia donde presumiblemente aprende el idioma del país. Hay que advertir que su padrastro, Loro es mahometano puesto que Indonesia es un país islámico.

En 1971 Barack regresa a Hawai, donde aun residen  sus abuelos maternos y vive con ellos hasta 1979, año en que se gradúa de “High School” (bachillerato). Entretanto su madre había regresado desde Indonesia en 1972. Posteriormente ella viaja entre Hawai e Indonesia en repetidas ocasiones  y finalmente muere de cáncer de ovario en Hawai en 1995.

El futuro presidente, después de su graduación, en 1979,  se traslada a California donde estudia en un “college”, después pasa a Columbia University. Posterior a su graduación de Columbia,  trabaja en Chicago, pasa luego a la facultad de derecho de  Harvard, (donde se gradúa magna cum laude) y trabaja como abogado, y en otras actividades hasta que finalmente entra en la política.

Al comenzar su campaña presidencial un grupo del Tea Party, aparte de tildarle corrupto, comunista, etc.,  apuntó a la idea de que Obama no había nacido en los Estados Unidos y por consiguiente según el artículo II de la Constitución no era elegible para la presidencia. Esta facción del Tea Party vino en llamarse los birthers un vocablo de difícil traducción (“birth” significa nacimiento) y su único propósito es impugnar el hecho de que el candidato a la presidencia  haya nacido en los Estados Unidos. Con tal fin,  un reportero afín a la táctica de los birthers se desplazó a Kenya con la idea de entrevistarse con la abuela paterna de Barack Obama. El reportero se reúne con la buena señora y después de unas preguntas amables, astuto que es él, que obligaban a una respuesta afirmativa, le lanza la pregunta terrible. “la piece de resistance”, Y BARACK NACIO AQUÍ, ¿VERDAD? La abuela, sonriente (imaginamos) y encarrilada en una serie de inocuas preguntas que contesta rutinariamente con un SI, contesta:  OH YES. Por supuesto la entrevista se grabaría y la abuela no puso inconveniente alguno a tan amable señor que venia de tan lejos a hablar con  ella. El reportero, satisfecho de haber conseguido lo que buscaba, cortó la grabación, con una sonrisa que se le salía de la boca. No sabemos cómo la abuela cayó en la cuenta de que se había equivocado, (quizás alguien le advirtió)  pero si que tuvo la valentía de rectificar: – “Señor, me he equivocado. Mi nieto nació en Hawai”. . Pero ya era demasiado tarde, y, ya sabemos,  no hay mas sordo el que el que no quiere oir. Para entonces el reportero de marras había enfundado su grabadora.

Y así fue  como la noticia se anuncio en los Estados Unidos. BARACK OBAMA, EL CANDIDATO A LA PRESIDENCIA NACIO EN KENYA.

Inmediatamente el equipo de  Barack Obama se apresuró a publicar su partida de nacimiento en los medios de comunicación.  Pero qué verdad es que el que da primero da dos veces.

¿Por qué los birthers, y el Tea Party ,no están conformes en que una persona de raza negra ocupe la Casa Blanca?

Para ello hay que remontarse hacia 1861, o sea, hace ciento cincuenta años. Algunos pensarán que esta es una fecha remotísima. Pero aparte de que en la historia de la Tierra y del Hombre  ciento cincuenta años no pasa de ser un instante, dicho espacio de tiempo no es tan distante que pueda escapar a dimensiones humanas. El ferrocarril y la fotografía fueron inventados con anterioridad a dicha fecha. Mi abuelo paterno, a quien conocí y  quise mucho, nació también antes de dicha fecha. Pues bien, en 1861, en los Estados Unidos,  un individuo de raza negra era un esclavo. Más aún. Un esclavo negro no era una persona. Era una cosa. Como tal cosa era susceptible de venta y compra y alquiler. Se legaba en testamentos como se pueda legar un piano o una vaca. Las grandes plantaciones de algodón del sur del país requerían cientos de esclavos, que cuidadosamente quedaban incluidos en los activos comerciales del negocio junto a aperos de labranza,  ganado, semillas, etc. La prensa de la época anuncia  subastas de esclavos con interesantes fotografías de los  sujetos en venta y descripción de su físico: peso, altura, edad, etc. Las mujeres embarazadas competían en precio con los varones jóvenes y fuertes.

En 1863 el presidente Lincoln emancipó al negro y puso fin a la esclavitud. Pero el negro siguió discriminado en multitud de aspectos de la vida cotidiana: en  acceso al voto, acceso a la propiedad, acceso a establecimientos públicos tales como hoteles, restaurantes, lugares de recreo, etc. Algunas de estos tipos de discriminación, como la educación segregada,  fueron corregidos por la justicia. Otros no. Cuando los Estados Unidos entraron en guerra en 1941 contra las contra las potencias del Eje  y Japón, el negro, considerado cobarde, y analfabeto no fue permitido entrar en combate y fue  relegado a servicios auxiliares. Fué solo en los últimos meses de la guerra ya muerto el presidente  Roosevelt y bajo la presidencia de Harry S. Truman cuando este ordenó se le permitiera combatir pero segregados de las fuerzas blancas. También se organizo una unidad  aérea compuesta exclusivamente de pilotos negros pero actuaba  segregada de sus compañeros blancos.

En 1962 estando yo ya viviendo en los Estados Unidos publiqué un artículo sobre el de tratamiento jurídico del negro en todos los aspectos de la vida cotidiana  en la Revista de Estudios Hispano-Americanos, una publicación afecta al Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Tenia yo un ejemplar de la revista en la que se publico tal articulo (“El Negro en los Estados Unidos”) y como quiera que la extraviara  uno de mis  sobrinos-nietos, Álvaro Cuñado Aguilar tuvo la gentileza de buscar, encontrar,  comprar en una librería de viejo y regalarme una separata de la dicha revista. Desde estas líneas y públicamente (ya lo he hecho en privado) agradezco a Álvaro tal hallazgo y obsequio. Como apuntaba Álvaro,  escribía  yo en mi artículo que  “si la solución (de los problemas raciales de aquellos tiempos) es difícil, no es imposible. Día llegará en que los viejos prejuicios serán cosas del pasado”. Y Álvaro  me escribe: “No sé si ese dia habrá llegado ya o no, pero cuatro décadas después el cuadragésimo presidente de los Estados Unidos es de raza negra”.

Ciertísimo, pero ¿se han  resuelto los prejuicios? Dos  años después de publicar yo el dicho artículo, bajo la presidencia de L.B. Johnson, en 1964  tuvo  lugar la promulgación de la trascendente legislación sobre los Derechos Civiles. Esta legislación acabó con la  discriminación en materia de empleos, acceso al voto, a la propiedad y a hoteles, restaurantes, clubs (excepto si son privados), lugares de recreo, etc.  Pero los prejuicios son difíciles de erradicar. Pocos meses después de entrar dichas leyes en vigor, el recientemente inaugurado Statler-Hilton,  un hotel de lujo en Dallas,  rehusó alojamiento al delegado en las Naciones Unidas de un país africano y a su séquito. El escándalo fue formidable.  Tuvo que intervenir la Casa Blanca. El hotel se vio forzado a cumplir con la ley,

Hoy en día el negro de la calle, el hombre medio no tiene los problemas raciales de sus antepasados. Puede votar, adquirir una propiedad, alojarse donde quiera, etc. Pero  ¿ocupar la Casa Blanca? Eso es harina de otro costal.

Así pues, al airear su partida de nacimiento los birthers inmediatamente la tildaron de falsa. En los Estados Unidos, como en España, hay dos clases de actas o partidas  de nacimiento. Las norteamericanas se corresponden con nuestras partidas  en extracto o literales. La partida que los ayudantes del candidato  Obama mandaron publicar en los medios de comunicación fue la versión breve o en extracto. Alguien pidió que se publicara la literal. La literal incluye datos que no aparecen en la breve,  tales como la hora del nacimiento, el nombre del hospital o centro médico donde tuvo lugar el parto, la edad de los padres y su raza, etc. Por supuesto el nombre y firma del funcionario del registro civil donde se inscribió el nacimiento.

Transcurrieron dos años antes que  tal extensa versión de la partida se publicara.  Parte de la tardanza se debe a la resistencia del  propio presidente a hacerlo. Lo encontraba humillante e innecesario. También a la lenta maquinaria burocrática. Para poder pasar al dominio público el registro donde se inscribió el nacimiento del presidente  tendría que obtener una dispensa de estado de Hawai. El plumífero a cuyo cargo está la concesión de tal dispensa se tomó todo el tiempo que le vino en gana. Mientras tanto el vociferío de los birthers alcanzaba límites inverosímiles

Por fin, muy recientemente el presidente Obama hizo una apariencia  televisiva en el curso de la cual presentó a la nación la versión larga o literal de su partida de nacimiento. El presidente pidió excusas de perder su tiempo en asunto tan banal cuando el país se ve atosigado con problemas de gran  importancia pero manifestó que se vio obligado a ello para dar fin  a “los ladridos carnavalescos”  de quienes todavía mantienen que nació fuera de los Estados Unidos y al público en estado de confusión.

¿Cómo reaccionaron los birthers? ¿Aceptaron la realidad de la partida literal? En absoluto. La reacción oscila  entre  “Si, pero….”. “No sabemos, habrá que investigar………y, rotundamente,  “Es una falsificación”

¿Se hubieran presentado estos problemas si el ocupante de la Casa Blanca hubiera sido de la raza blanca?   Bien, hay está el caso del  senador por Arizona, John  McCain, quien precisamente fue candidato republicano en la misma campaña que elevó a Obama a la presidencia. McCain no nació en los Estados Unidos. Al completarse la construcción del Canal de Panamá los Estados Unidos, que lo construyeron y era (y es) el “big boy” en la región,  se auto adjudicó (sí, hubo tratados y toda la parafernalia diplomática para endulzar la píldora) se quedó con un área en el país, la llamada Panamá Canal Zone donde los Estados Unidos establecieron una base naval. La propiedad del Canal ha pasado a Panamá pero la zona reservada a USA existe todavía. Bien, el Senador McCain, hijo de un oficial de la marina norteamericana que servía en dicha base,  nació en esa Zona.  De acuerdo con la ley las personas nacidas en la Panamá Canal Zone  son automáticamente ciudadanos de los Estados Unidos.

Qué  poco trabajo le hubiera costado a la gente del Tea Party argüir, por ejemplo, que los servicios sanitarios, clínica u hospital en la Zona estaba de obras y que el nacimiento del futuro senador tuvo lugar en otro centro médico fuera de la dicha  Zona, o cualquier otra descabellada historia , y que por consiguiente no era ciudadano de los Estados Unidos. . Al fin y al cabo estos extremistas han difundido y  siguen difundiendo fábulas tales como que Barack Hussein Obama no es cristiano y que practica, en secreto,su religión mahometana. Lo increíble es que una gran parte de la población se lo cree.

¿Se planteó la cuestión del lugar del nacimiento del Senador McCain como candidato para la presidencia? En absoluto. ¿Y por qué no? Sencillamente porque McCain es tan blanco como la leche.

Está fuera de duda que Obama ganará una segunda vuelta en la próxima campaña presidencial. Y como todavía faltan dos años para dicha campaña presidencial serán seis los que le quedan al presidente en la Casa Blanca. Vamos a ver que otras patrañas inventan  sus enemigos en esos seis años.  Imaginación no les falta.

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