MIS DIEZ MIL SIESTAS

En la contraportada de mi recientemente publicada novela Prisionero de don Juan aparece mi miniobiografia en la que proclamo que mi único hobby, aparte de la lectura, es dormir la siesta. El lector, si es que los tengo, se preguntará extrañado: diez mil siestas? No son demasiadas siestas? Pues no: si hubiera dormido la siesta todos los dias de mi vida, 97 y pico de años, saldrían más de treinta mil. Y por qué precisamente diez mil? Ah, vaya usted a saber. Quien sabe? Puro capricho. Podrían haber sido ocho mil o dieciocho mil. Pero, puesto en las diez mil, no se por qué me atrae esta cifra. Quizás por la estupenda historia del ejército de los diez mil, que cuenta Jenofonte describiendo una de aquellas guerras míticas de la antiguedad clasica. Debo aclarar que al que al decidirme en la cifra de diez mil hube que descontar meses y años. Un bebé duerme sus siestecitas todos los dias pero, a quien se le ocurre hacerlo con quince años? Además tambien tuve que eliminar los largos años de mi vida activa en los que trabajaba seis dias a la semana

Pieza fundamental en la siesta es, por supuesto, la cama. También dije en esa minibiografía en mi citada novela que la cama es, a mi juicio, uno de los grandes inventos de la humanidad, porque.sencillamente, en ella nacimos, en ella procreamos y en ella morimos. Hay algo mas trascendental en la vida humana que este trio de circunstancias? Y esto no lo digo yo. Ya en su dia lo dijo don Miguel de Unamuno. Y si no lo dijo, debería haberlo dicho, porque don Miguel era muy apegado a la cama. Hay una famosa fotografía de él leyendo en su lecho, donde el filósofo y escritor pasaba muchas horas. Un dia uno de los periodistas que le acosaban a cada momento le preguntó: don Miguel, como puede usted dormir tantas horas?. A lo que el que fue catedrático de la Universidad de Salamanca le repuso: :Porque me lo pide el cuerpo. Pero sabe usted? Cuando estoy despierto estoy más despierto que nadie.

Unamuno en la cama

Don Miguel era así. Se cuenta que Alfonso XIII le condecoró en una ocasión, junto con otras personalidades. A la terminación de la ceremonia el rey le preguntó: Don Miguel: (el rey tuteaba a todo el mundo pero no se atrevía con Unamuno) Como es que todos a quien he condecorado me han dado las gracias menos usted? Don Miguel, sin inmutarse le contestó: Porque me lo merezco.

En los paises anglosajones, es decir, Reino Unido y Estados Unidos, paises sobre los que, por conocerlos intimamente, puedo expresarme con propiedad, la siesta ha tenido mala prensa y peor opinion. La siesta era símbolo de la pereza, uno de los pecados mortales que, aunque no oficialmente reconocido por el protestantismo por haberse promulgado por la Iglesia de Roma sí se ha venido identificando como tal a traves de la Biblia, la que por supuesto, la condena. No hay que olvidar que tales paises anglosajones comulgan, en gran medida, con la ética del trabajo calvinista que rechaza, por inmoral, la indolencia.

En mi opinion, la idea de la siesta en el publico norteamericano va pasando de puro reachazo a tolerancia y, a veces, a envidia de quien la practica. Winston Churchill, un heroe del siglo XX, dio conocer a través de sus escritos, comunicaciones orales y hasta películas, que no podia prescindir de ella. Esto causó gran impresión. Por otra parte hay una opinion generalizada por parte de respetadas voces que la siesta es beneficiosa para la salud corporal. Conozco a alguien que siempre que nos vemos me pregunta que si sigo durmiendo la siesta y, al contestarle afirmativamente, creo ver en sus ojos destellos de admiración y, al mismo tiempo, de impotencia para quebrantar dogmatismos ancestrales.

Y cuanto tiempo duran mis siestas? La respuesta es un minimo de hora y media. Qué barbaridad! dirán algunos. Qué pérdida de tiempo! Hay que tener en cuenta que estoy jubilado, que, no tengo obligaciones y, felizmente que tengo una mujer que no me deja hacer nada en la casa, en fin, que soy totalmente dueño de mi tiempo. Y aun asi, una vocecita me dice algunas veces: no es un abuso, no ya dormir la siesta, que esto es innegociable, sino por tanto tiempo? No podria invertirlo en algo útil para otros o para mi? Puede que sí, pero en qué? No tengo edad ni inclinacion para el voluntarismo. No tengo ningun otro hobby. Otros juegan al golf o a las cartas, o en fabricar bastones o barquitos de vela. Pero no yo. Ademas ,me huelen a solapada envidia estas críticas. Libre pues mi conciencia, continuo durmiendo sabiendo que por lo menos no me voy a dormir al despertar viendo los informativos o peliculas en la televisión. Ademas, que yo sepa, nada importante se puede hacer, ni nada trascendental ha hecho la humanidad,de tres a cinco de la tarde.

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