Prohibido prohibir II

Algo se me quedó en el ordenador (antes tintero).en la primera parte de este alegato.  Y es que las prohibiciones a las que aludía no son ni mucho menos algo peculiar de nuestro pais. Castizamente, en todas partes cuecen habas.

Hice referencia anteriormente al calvario que ha sufrido y viene sufriendo David Irving por haber desafiado la autenticidad (en parte) del Holocausto. Vamos a los detalles. David Irving es un historiador, británico. Se especializa en la historia de la Alemania nazi, y ha publicó varios libros sobre el tema, entre ellos una meritoria biografia de Herman Goering. Pero por llevarle la contraria a la mayoria de los historiadores de tal género se le ocurrio teorizar, inter alia, que la jerarquia nazi no era tan perversa como cree la opinion general. Escribió también que de haber ganado la guerra Alemania Winston Churchill  habria sido declarado criminal de guerra por haber ordenado el bombardeo indiscriminado de muchas ciudades alemanas (entre ellas la joya que fué Dresde) carentes de objetivos militares.

Hasta ahora todo era y es discutible. Pero no paró ahi. Un dia se le ocurrio exponer que la historia del Holocausto es cierta pero solo en parte. Por ejemplo, que  la mayoria de los judios presos en los campos de concentración no murieron gaseados, sino debido a otras causas: maltrato, desnutrición, etc. La poderosa e influyente comunidad judia en los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, etc se le vino encima. Una historiadora norteamericana escibio un libro refutando su teoria y tildándolo de falsario. Irving interpuso una demanda por daños y perjuicios contra la escritora (que, naturalmente, era judía) y contra  su casa editora, Penguin. El juez británico no  solo falló contra Irving sino que lo puso de vuelta y media. Además le condenó a pagar las costas del juicio, una cantidad tan elevada que le forzó a declararse en quiebra. Posteriormente viajo a Austria a una jira de conferencias y fué detenido, encarcelado y condenado a prisión por varios anos, luego reducidos. Después de cumplir la condena, se volvió a Inglaterra, donde vive,  y se emperró  en seguir con sus teorías. Hay orden de busca y captura contra él en Alemania y Francia. No encuentra editores para sus libros……Es persona non grata en muchos paises, etc. etc.  

Bien.  David Irving es un antisemita, un racista, neo-nazi, un tipo hambriento de publicidad, desprovisto de ética como investigador, lo que se quiera, ¿pero por qué prohibirle exponer lo que se le antoje? Yo no comprendo la libertad de expresión a medias. O la hay o no la hay. Voltaire dijo una vez  “ difiero de lo que dices pero estoy dispuesto a perder la vida por tu derecho a decirlo”.

 Como toda regla tiene su excepción, hay limitaciones válidas contra tal libertad. En los Estados Unidos es clásico el ejemplo de una correcta limitación a tal derecho: la libertad de gritar ¡fuego! en un teatro abarrotado de público cuando tal fuego es inexistente. Muy recientemente, un tal Terry Jones, un clérigo protestante,  pastor de una iglesia  de solo 50 fieles, difundió a bombo y platillo su intención de dar fuego a una pira de ejemplares del Corán. El mundo entero, empezando por el Papa, se le echó encima. La excepción a la libertad de gritar !fuego¡  en un teatro abarrotado de público en plan de gamberrada  se queda en mantillas, valga la expresion, al lado de la prohibición de la libertad de quemar Coranes a voleo desatando de paso la ira de más de un billón de musulmanes con la consiguiente  destrucción de vidas  y propiedades norteamericanas y la muy possible repetición de la hecatombe de las torres gemelas. He ahi otra  válida limitación a la libertad de expresion.

 En estas dos situaciones  la limitación de la libertad de expression es comprensible y hasta digna de aplauso. Pero ¿que tiene que ver esto con prohibir difundir que el Holocausto es  una verdad a medias? ¿Donde está la alarma social? Es una teoria, como otra qualquiera, para creerla o descreerla.

 Bien, esto es un ejemplo de prohibir por prohibir. En Alemania está también prohibidos los simbolos del nazismo. Algun “listillo” en España ha querido equiparar tales simbolos con los que quedan,   si es que quedan,  de la época de Franco. Como si los horrores a escala mundial del regimen de Hitler  tuviera algo que ver con una estatua por aqui, una cruz de los caidos por allá, Todo por la Patria en los cuarteles  o un monumento eminentemente religioso como la basilica del Valle de los Caidos. O los nombres de las calles.

 Los Estados Unidos, donde  hay y  ha habido prohibiciones sin sentido alguno, son sin embargo un ejemplo, sobre todo un ejemplo para España, de ecuanimidad en lo que se refiere al respeto  a la historia. En el siglo XIX este pais padeció una  cruenta guerra civil o guerra de secesión. La guerra comenzó en 1861 y terminó en 1865. En  1936, o sea 71 años después de terminar la guerra, el presidente Roosevelt viajó a Dallas para inaugurar la Exposición del Centenario (cien años desde que Texas se declaró independiente de Méjico). Pero Roosevelt no se limitó a inaugurar la exposición. Tmbién inauguró (o desveló) una estatatua ecuestre que la ciudad (ayuntamiento) erigía al general Lee, el caudillo de los confederados del Sur, o sea, el bando perdedor. Es políticamente incorrecto en este país desplegar la bandera de los confederados en edificios públicos.  Pero la estatua del general Lee, levantada a los 71 años desde la terminación de aquella guerra (los mismos que han transcurrido desde el final de la nuestra) sigue ahí y nadie la toca.

Los confederados del Sur perdieron la guerra para siempre. Los nacionalistas de Franco, que la ganaron, resulta ahora que la han perdido ¿Pero cabe imaginar a los “triunfadores” erigiendo una estatua al general Queipo de Llano en Sevilla?

1 thought on “Prohibido prohibir II

  1. Eugenio Cazorla's avatareugenio Post author

    Creo que el problema es que la historia necesita mas que opiniones basadas en ideologia para ser valida. Yo puedo expresar mi opinion como hombre de la calle y no sufrir repercusiones (al menos en este pais, en teoria) – pero si yo soy un historiador, tengo la responsabilidad de dejar mis opiniones politicas al margen y basar mis conclusiones en evidencia historica. Yo no he leido los trabajos de David Irving, y no se si tiene evidencia para substanciar sus contraopiniones, or es simplemente una reinterpretacion de los mismos datos historicos.

    El Cid se convirtio en simbolo fascista, pero todavia tenemos la escultura en el Prado? No me acuerdo si esta alli o no.

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